LA RAÍZ LATINOAMERICANA DEL DÍA INTERNACIONAL PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

Por Jaime Gómez Alcaraz - Analista Internacional


El 25 de noviembre es una fecha clave en la lucha global contra la violencia de género: el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Este día no fue elegido al azar; está profundamente ligado a la historia política latinoamericana y al enfrentamiento contra una de las dictaduras más sangrientas de la región. En el centro de esta memoria histórica se encuentran tres mujeres dominicanas – Patria, Minerva y María Teresa Mirabal – cuyo compromiso y sacrificio transformaron su trágica muerte en un símbolo mundial de dignidad y resistencia.

Las hermanas Mirabal nacieron en la década de 1930, durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana, un régimen marcado por persecución política, desapariciones forzadas, torturas y un culto a la personalidad sin límites. Desde muy jóvenes, las hermanas se incorporaron a los movimientos de resistencia clandestina y se convirtieron en figuras centrales del Movimiento 14 de Junio, organizado para derrocar al dictador y restaurar la democracia. Su lucha no solo fue política: también representó un desafío directo al orden patriarcal que exigía sumisión y silencio de las mujeres. Por ello, enfrentaron una doble represión: por ser opositoras y por ser mujeres que rompían con los mandatos sociales tradicionales.

Rechazó acoso sexual de Trujillo

Su activismo les costó persecución constante, múltiples encarcelamientos, torturas y vigilancia sistemática. Minerva, en particular, sufrió acoso y represalias directas tras rechazar las insistentes presiones sexuales de Trujillo. A pesar de amenazas, violencia de Estado y el encarcelamiento de sus esposos, las hermanas persistieron en su compromiso con la libertad.

El 25 de noviembre de 1960, después de visitar a sus esposos presos, fueron interceptadas por agentes del régimen, brutalmente asesinadas y sus cuerpos arrojados a un barranco para simular un accidente automovilístico. La maniobra de encubrimiento fracasó: su asesinato provocó indignación nacional y aceleró el colapso del régimen, que cayó solo seis meses después. Desde entonces, fueron conocidas como “Las Mariposas”, símbolo de la belleza del ideal libertario.

De la organización feminista regional a la global

Su legado sobrevivió gracias a los movimientos feministas latinoamericanos. En 1981, durante el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe realizado en Bogotá, activistas decidieron dedicar el 25 de noviembre a denunciar la violencia contra las mujeres. La iniciativa se expandió internacionalmente, hasta que en 1999 la Asamblea General de Naciones Unidas reconoció oficialmente la fecha como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, dotándola de alcance global y legitimidad institucional.

La conmemoración del 25 de noviembre recuerda que la violencia contra las mujeres no es un hecho privado, aislado ni inevitable, sino un problema estructural vinculado al poder, la desigualdad y la impunidad. Las cifras actuales confirman la magnitud del problema:

  • 1 de cada 3 mujeres en el mundo (aprox. 840 millones) ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de una pareja u otra persona a lo largo de su vida [1] 

  • Alrededor de 316 millones de mujeres fueron víctimas de violencia de pareja en el último año. [2] 

  • Entre adolescentes de 15 a 19 años que han tenido pareja, 16 % sufrió violencia física y/o sexual recientemente.[3] 

  • En 2022, aproximadamente 48.800 mujeres y niñas fueron asesinadas por parejas o familiares; es decir, más de cinco cada hora. [4] 

  • En América Latina y el Caribe, 1 de cada 3 mujeres mayores de 15 años ha sufrido violencia física o sexual, y 1 de cada 4 mujeres entre 15 y 49 años ha experimentado violencia por parte de una pareja.[5] 

  • A pesar de que más de 160 países cuentan con leyes contra la violencia doméstica, las brechas en implementación y protección siguen siendo profundas. [6]

No sólo tristeza, sino responsabilidad de exigir justicia

Estas cifras revelan que la violencia contra las mujeres continúa siendo una de las violaciones de derechos humanos más extendidas y persistentes del mundo, atravesando fronteras, condiciones económicas y sistemas políticos.

El 25 de noviembre no es solo una fecha conmemorativa, sino un llamado urgente a la acción. Las hermanas Mirabal nos recuerdan que el coraje puede transformar la historia y que el silencio nunca debe ser una opción. Honrar a Las Mariposas es asumir la responsabilidad colectiva de construir un mundo donde cada mujer pueda vivir libre de miedo y violencia.

La lucha continúa hasta que todas sean libres.


Referencias:

[1] https://data.unwomen.org/global-database-on-violence-against-women

[2] https://www.who.int/news/item/19-11-2025-lifetime-toll--840-million-women-faced-partner-or-sexual-violence

[3] https://knowledge.unwomen.org/en/articles/facts-and-figures/facts-and-figures-ending-violence-against-women

[4] https://unwomen.org.au/facts-and-figures-ending-violence-against-women/

[5] https://www.paho.org/es/temas/violencia-contra-mujer

[6] https://eca.unwomen.org/en/stories/explainer/2023/12/facts-and-figures-ending-violence-against-women


Publicado originalmente en Fempers en idioma Sueco:

https://fempers.se/2025/42-2/den-latinamerikanska-grunden-for-dagen-mot-vald-mot-kvinnor/


Comentarios

Entradas populares de este blog